No tenía muy claro el poder participar este mes, por falta de tiempo para dedicar a la cocina, pero al ver esta receta no lo dudé porque me venía bien para un aperitivo y, como podréis comprobar, no es nada complicada...de las que se hacen en un pis-pas. Desde la primera vez que la hice ya he repetido un par de veces más. Nuestras amigas de Cooking the Chef, reto en el que participo con esta receta, nos han propuesto esta vez cruzar el charco y quedarnos con un neoyorquino llamado Anthony Bourdain. Hay opiniones dispares sobre él pero, desde luego, no deja indiferente ni pasa inadvertido para nadie. Así que aquí tenéis mi receta:
Ingredientes: 2 morcillas de cebolla, un chorretón e aceite, 2 manzanas pequeñas, tipo golden, o 1 grande, 50 grs de azúcar y 25 grs de mantequilla.
Preparación: Echar un poco de aceite en una cazuela y dorar las morcillas durante unos minutos dándoles la vuelta. Poner el fuego al mínimo y dejar cocinar con tapa unos cinco minutos. Una vez hecho este paso, tapar y reservar.
Poner la mantequilla en una sartén, según se va derritiendo añadir el azúcar y dejar hacer el caramelo sin revolver el azúcar en ningún momento, solo debe moverse la sartén. Mientras, pelar las manzanas y cortarlas en "gajos". Cuando ya empiece a dorar el caramelo, añadir las manzanas, darles un volteo. con cuidado de no romper los "gajos". En unos cuatro minutos ya están perfectas para acompañar a las morcillas.
Notas: La primera vez que hice la receta reservé un poco y al día siguiente hice un mini-aperitivo dándole un toque de calor en el microondas y servido en unas minitartaletas. ¡Fantástico!






















